miércoles, noviembre 14, 2007

Pareceres Personales

Dentro de poco, a finales de mes para ser más exactos, saldrá a la venta el ansiado libro, más por él que por nadie, de mi gran amigo Sergio. Para los que no lo saben es un libro de poesía, con ese toque tan característico que solo él sabe dar. Su título, "Pareceres Personales" ya lo dice todo. Su visión, cruda de caparazón pero con contenido esperanzador, del mundo que nos rodea y de esas noches bañadas de música y deliciosa lírica hacen de este libro una pequeña ofrenda al talento y un sentimiento de ímpetu para todos aquellos que nos queremos dedicar al arte.

Pues bien, como introducción al libro, os cuelgo el prólogo del mismo, hecho por mí y por mi colega Juanjo. Como veréis esta firmado con el rebuscado y dificilísimo sobrenombre Juanjo Mates.


Prólogo de "Pareceres Personales"

Entiendan esto como una disección a un alma gris brillante.

De un gris cobalto proveniente de las noches regadas con Lunas. Noches en las que se acuesta envuelto entre imágenes sugeridas por el talento de callejeros de música y literatura. Los mismos que le mostraron la gracia de su amparo, y a pesar de que la luz del amanecer siempre le devuelve a la descarnada realidad, recordándole las miserias de su rutinaria existencia, siempre consigue mantener el rumbo hacia su incomprendida locura. Una locura avivada por esa vieja de luminosa presencia, una inconsciencia que llena de tinta sus blancas noches, de letras sus horas perdidas, de páginas sus mústios árboles sin nidos ni hojas, una locura que da señales de vida a cada golpe de batuta.

Brillante como el diamante sin pulir. Y la verdad, vacua en todas sus definiciones, nunca ha laureado su gloriosa existencia. Sergio siempre ha querdio ser la sexta línea del pentagrama, siempre le ha gustado sentirse esclavo de su propia lírica y salvaguardarse de esos rayos de sol que tanto nublan su vista. Una lírica voraz, inmensa, de duro cristal pero de dulce néctar que bebe para poder seguir el único sendero que le lleve al mundo más utópico, el suyo.

Pero también existe otra realidad para él, una realidad paralela mucho más diluida, que brilla por su propia cuantía, pero que Lesmes evita con espasmos de grandeza. Un pez ansioso de libertad en un mar salvaje, perdido en la inmensidad del oceano con una brújula de solo tres puntos cardinales: el amor, su entorno y la música. Un amor al que se entrega sin remitente alguno. Un entorno de cimientos raídos por su continua lucha perdida. Una música de cuerdas distendidas pero bien afinadas, de brillantes acordes que encandilan al más obstinado.

En este libro se disecciona una personalidad atormentada por los exquisitos detalles de una existencia repleta de sensaciones, pero también se puede considerar como una oda al reprimido sentimiento de libertad artística y un homenaje a todo aquel que sigue su mismo sendero.

Hasta aquí mi parecer personal.


Juanjo Mates

1 comentario:

Verioso dijo...

cuando salga me lo compro!!!! ya me avisaras!!!